Después de terminar dos series televisivas que atraparon mi atención durante cada temporada, me di a la tarea de escribir sobre ciertos detalles que fui notando en el transcurso. Y me dije: «Por qué no, hablemos sobre ello». Por una parte, tenemos un poder proveniente de fuentes mágicas y mitológicas (Gargoyles); y por el otro, el conocimiento total de una civilización extraterrestre (Smallville). Principalmente, me interesan los antagonistas David Xanatos (Gargoyles) y Lionel Luthor (Smallville). Aunque, más allá de las similitudes entre su estatus económico y el alcance inconmensurable de su poder, encontramos referencias interesantes hacia personajes míticos, literarios y espacios fantásticos. Existe un elemento en particular al cual debo esta disertación: los castillos que aparecen en las series. Ambos provenientes de Escocia, de la época medieval, son transportados piedra por piedra por cada uno de estos antagónicos ¿Por qué tomarse la molestia y el gasto exorbitante de dicha empresa? La respuesta es simple: en ellos existen secretos poderosos que rodean y en los cuales se basan los argumentos de cada serie. Veamos pues a dónde nos conduce esta comparación entre antagónicos, y si los secretos revelados ameritan dicha atención.
En orden de aparición tenemos la serie Gargoyles, en su versión para México: Gárgolas, héroes góticos. Producida bajo el sello de Disney, consta de tres temporadas entre 1994 y 1997. Su argumento se basa en un clan de gárgolas que busca proteger su hogar. Alrededor de esto gira su historia, el castillo, y una serie de elementos basados en personajes o espacios fantásticos y mitológicos que mencionaré más adelante. Encontramos a Goliat como la principal gárgola y líder del clan. Interesante personaje por su pasado medieval y amplio conocimiento shakesperiano. Pero vayamos al personaje de David Xanatos, nuestro antagonista en esta historia. Fundador y propietario de las Empresas Xanatos proveniente de padres humildes. Siendo muy joven obtuvo una suma de dinero al vender un objeto de oro muy particular, dicha suma fue el capital para montar su empresa y así comenzar con su emporio. Con el tiempo se convirtió en uno de los multimillonarios más poderosos. Sus intereses se volvieron cada vez más demandantes, obteniendo conocimiento sobre ingeniería genética y robótica, al tiempo que era dueño de una franquicia televisiva, excelente fuente de control mediático. Xanatos estaba obsesionado por conseguir la inmortalidad mediante artefactos antiguos que le fueron revelados, a la vez que creía en la existencia de seres místicos.
Después de recibir una joya mitológica proveniente de la época medieval (la cual es un libro de hechizos), descubre la historia de Goliat y el Castillo de Wyvern. Movido por su ambición de poder, decide tomar el riesgo, y viaja a Escocia para llevar a cabo la titánica empresa de trasladar piedra por piedra el castillo hacia la cima de su rascacielos en Manhattan, Nueva York. Con las ansias carcomiendo sus sentidos y, una vez instalado el castillo en la cima junto con las estatuas de piedra que este incluía en su exterior, Xanatos observa atentamente: el hechizo que puso a las gárgolas a dormir por largo tiempo por fin se rompía. Pero, ¿cómo supo Xanatos la clave para lograr esto? Descubrió el secreto por medio del “Grimorum Arcanorum”, el libro de hechizos que se utilizó para convertir a las gárgolas en piedra por una eternidad, o: “hasta que el castillo se alzara más allá de las nubes”. Por esta razón Xanatos debía conseguir ese castillo y su secreto, para despertar a las gárgolas y controlar su poder para sus propios excéntricos intereses:
“Hace 1000 años, la superstición y la espada gobernaban. Era un mundo oscuro, un mundo de terror, era época de gárgolas. Piedra de día, guerreros de noche. Fuimos traicionados por los humanos que habíamos jurado proteger, congelados en piedra por un hechizo mágico durante 1000 años. Ahora aquí, en Manhattan, el hechizo se ha roto y vivimos de nuevo ¡Somos defensores de la noche, somos Gárgolas!” (Fandom, s.f.)
Así sucedió en ese entonces y, al despertar nuevamente pero en otra época y ciudad desconocidos, las gárgolas de la guía de Goliat buscarán proteger su nuevo hogar. Aunque Xanatos trata de manipularlos, la historia da un giro a este personaje antagónico: se redime y convierte en un aliado importante de las gárgolas, precisamente porque ese poder oculto lo traspasa por medio de su hijo primogénito Alex, poniéndolo en peligro. Las gárgolas intervienen para salvar a Alex y Xanatos recapacita sobre su pasado criminal.
Ahora bien, vayamos a la historia de Lionel Luthor, mi antagonista favorito de Smallville. Producida por Warner Brothers, esta serie se transmitió de 2001 a 2011. El nombre Superman es un símbolo innegable en diferentes culturas y partes del mundo, así mismo como el de Clark Kent. Esta serie plantea a Clark desde su llegada a la tierra y su recorrido hasta aceptar su destino como el salvador de la humanidad. De hecho, el argumento de la serie se basa en la negación de Clark por aceptar su destino. Dicha actitud lo limita en su capacidad para desarrollar ciertos poderes y adquirir todo el conocimiento heredado que sus padres biológicos enviaron para él en la Tierra. Una vez aceptado su destino, está listo para desarrollar su potencial como superhéroe. Dicho este breve interludio, pasemos al personaje antagonista más interesante de la serie: Lionel Luthor. Fundador de Corporaciones Luthor, es uno de los multimillonarios más excéntricos y miembro del grupo Veritas (afiliación ultra secreta cuyo objetivo es encontrar a “el viajero” y ayudarlo a cumplir su destino). Veritas es un grupo reducido de personas poderosas y con intereses particulares en salvaguardar y proteger los artefactos y el conocimiento recibidos desde el extinto planeta Krypton.
Lionel Luthor es hijo de inmigrantes escoceses, cuya muerte fue planeada por él mismo para así cobrar el dinero del seguro de vida y fundar su gran proyecto: Luthor Corp. Su historia describe a este personaje como obseso de objetos valiosos por su historia y coleccionista de un arte exquisito. En sus principales proyectos privados y secretos se conocen: alteración genética con el uso de restos del meteorito proveniente de Krypton; y pruebas genéticas en humanos para obtención de clones. Lionel Luthor adquiere un castillo ubicado en Escocia el cual, decide trasladar al ficticio Smallville, Kansas, y convertirlo en su gran mansión donde reside junto con su familia. Existen por lo menos, dos versiones sobre el secreto oculto en el castillo Luthor. La primera es que Lionel adquiere el castillo ya que trastiempo el grupo Veritas ocultó ahí el poderoso Orbe que contiene información sobre Krypton. Así como la clave para destruir al viajero en caso de que este se convierta en un peligro para la Tierra. La segunda versión, apunta a la descendencia escocesa de los Luthor y que, una vez trasladado el castillo, Lionel ocultó ahí el Orbe. En ambas teorías tengo mis sospechas, pero eso amerita otro diálogo para otra ocasión. A pesar de la maldad de Lionel Luthor, sucede algo que, inesperadamente, convierte a este personaje en el aliado principal de Clark Kent en la Tierra: Lionel se convierte en el emisario de Jor-El, padre biológico de Kal-El, es decir: Clark Kent. Después de ser el recipiente kryptoniano para la inteligencia extraterrestre de Jor-El, y de cumplir con su misión al ayudar a Clark a aceptar y cumplir su destino, Lionel regresa a su vida normal no sin antes reconocer su pasado turbio y sus errores, y tratar de redimirse. Aunque poco tiempo después muere a manos de su hijo Lex Luthor (Alexander Luthor), el verdadero enemigo de Clark Kent.
Partiendo de la premisa sobre el origen y traslado de ambos castillos, agrego otros datos relevantes en esta comparativa antagónica que, a estas alturas el lector ya debe haber conectado. Tenemos las raíces y el desarrollo del personaje en ambos antagonistas: tanto Xanatos como Luthor comparten un pasado similar. Fundaron empresas con recursos de dudosa procedencia; son parte de una élite de empresarios poderosos en el mundo; su interés científico supera las fronteras de la moral; ambos disponen de recursos ilimitados para conseguir los objetos místicos que elevaría su poder; así como Luthor pertenece a Veritas, Xanatos pertenece a los Illuminati. Y, por último, pero no menos importante, sus primogénitos comparten el nombre Alex. Aunque lo más relevante para mi es su intención por conseguir estos castillos y el giro que dan a estos personajes para convertirlos si no en buenos, en aliados de los protagonistas.
Entre mi lista de intertextos subrayo lo siguiente: referencias shakesperianas (príncipe Malcolm, Titania, Las tres brujas de Macbeth); el nombre de David Xanatos y Goliat como referencia del pasaje bíblico sobre estos personajes. Encontramos conexiones con la mitología celta por el lugar mítico Avalón, o el Rey Oberón. A la mitología nórdica con el personaje de Odín. Y, finalmente, tenemos la presencia del Archimago, personaje basado en el mítico mago Merlín. Estas son algunas referencias preciadas en la serie Gargoyles, que desde mi perspectiva, aportan gran valor a esta serie animada. Como dato interesante, el Castillo Wyvern se basó en el Castillo de Tintagel, ubicado en Cornualles, donde se presume nació el mítico Rey Arturo. A su vez, el Castillo Luthor existe en la vida real y se llama Hatley Castle, ubicado en los terrenos de Hatley Park y Royal Roads University en Victoria, Isla de Vancouver, BC. Dicho recinto se ha utilizado para diferentes proyectos cinematográficos entre los que destacan dos películas de la conocida liga de los X-Men, entre otras filmaciones. Ciertos paralelismos cinematográficos nunca pasan desapercibidos para ciertos espectadores.
A tu palo gavilán, y a tu matorral, conejo: dos perspectivas de la Muestra Nacional de Teatro
Flores rojas de De La Mancha Teatro, en la 42 Muestra Nacional de Teatro. Archivo personal
En 2019 participé como equipo organizador de Colima en la 40 Muestra Nacional de Teatro. En conjunto con el equipo de la Coordinación Nacional de Teatro llevamos a cabo esta edición especial por primera vez en el estado. A partir de ahí se abrió un panorama de más posibilidades dentro de mí: cosas que no había considerado o imaginado. Y ahora en 2022 fui seleccionada para vivir una vez más la experiencia de la muestra nacional de teatro, pero desde la perspectiva de participante, en específico con Jóvenes a la Muestra.
Quiero reflexionar sobre estas dos perspectivas porque han sido un aporte de gran peso a mi persona y mi formación. Planteo estas preguntas para abrir diálogo: ¿qué es la muestra nacional de teatro? ¿qué significa para mi participar en una muestra nacional de teatro? Y, finalmente ¿cuáles son los beneficios para la comunidad teatral de México y la sociedad en general con la muestra nacional de teatro? Con base en estas preguntas iré tejiendo mi reflexión, que surge de mi experiencia y de lo observado en colectivo.
Puntos de partida o “A donde el corazón se inclina, el pie camina”
La primera edición de la muestra nacional de teatro fue en León, Guanajuato, en 1978. Desde entonces se ha procurado este espacio año tras año con la intención de promover, dialogar e impulsar el teatro hecho en México. Ha sido itinerante del norte hacia el sur, pasando por el centro y de vuelta al norte. Ha visto pasar miles y miles de espectadores, miles de creativos, gestores, técnicos, programadores, artistas escénicos, y paisajes de cada ciudad que la acoge. La muestra nacional ha sido, es y será un espacio lúdico, crítico y de diálogo para diferentes perfiles profesionales. Y hoy en día su apertura ha permitido la inclusión de más voces o discursos expresados en un abanico de teatralidades.
La muestra va tomando forma de acuerdo a los discursos y necesidades del contexto nacional. Es por ello que fluctúan el número de proyectos y puestas en escena por edición. Su transformación se va dando por medio de esas voces que denuncian temas, claman un espacio para ser escuchadas y, sobretodo, insertan significaciones en ejercicios escénicos para transmitir una idea, mensaje, denuncia. Así como en esta edición se habló de un paisaje de las teatralidades en México, ha ido entretejiéndose un diálogo colectivo crítico. De esta forma, cada edición de la muestra nacional ha sido portavoz.
Y, finalmente, la recepción de la sociedad hacia con la muestra ha permitido que esta siga en pie por más de 40 años. Todavía queda mucho por decir y escuchar. Este espacio promete ser inacabado, sostenido por los mismos mexicanos que acuden como espectadores, así como los que no; por las compañías teatrales y por las voluntades que continúan con la tarea de su organización. Como vemos este espacio que se vive una vez al año, durante 9 a 10 días intensos de actividades, y que tiene itinerancia por todo el país, resulta ser el único en su especie por la magnitud de organización que requiere. Estos son los puntos de partida con los cuales quiero dar paso a la primera pregunta: ¿qué es la muestra nacional?
“Dime con quién andas, y te diré quién eres”
Antes de que me contrataran en el restaurante dije que en noviembre de este año necesitaría permiso por 10 días. El motivo: la muestra nacional de teatro en Coahuila. Aún no sabía si sería seleccionada en la convocatoria de jóvenes a la muestra, pero al menos ya estarían avisados de que me iba. Me dieron el trabajo con el permiso incluido. Los resultados fueron publicados y apareció mi nombre como representante de Colima. Y ahora sí: “me voy a Coahuila en noviembre”, comenté.
Pero la primera reflexión acerca de explicar a qué iba surgió a la pregunta de mi jefa: ¿y a qué vas? ¿qué es la muestra nacional? Entonces, en un intento por ser precisa y segura de mi lugar en la muestra, atiné a decirle: “bueno, es un encuentro de teatro donde se reúnen propuestas de todo el país, y durante nueve o diez días se presentan diferentes obras. También hay otras actividades como encuentros de reflexión, mesas de diálogo, etc. Y yo voy por parte de una convocatoria que se llama ‘jóvenes a la muestra’, y debo ver obras y escribir sobre ello”.
Después de esta respuesta sentí que quería decirle más cosas, recordando mi experiencia en la edición que tuvimos en Colima. Sentí que me quedé corta. Con el paso de los días surgían comentarios como: “a ver Anahí, tú que sabes de teatro, de qué lado acomodamos los menús para que se vean mejor…” Entonces, entendí que la explicación que había dado no era suficiente, porque mi jefa pensó incluso que yo había estudiado teatro. Mientras que mi perfil de participante era como gestora y promotora cultural. Y mi experiencia con el teatro ha sido como espectadora o parte del equipo gestor y operativo. El reto más difícil fue explicar a mis padres a qué iba a Coahuila, ¿por qué lo expreso así? Porque debía justificar el hecho de que su hija viajara sola a una ciudad grande y desconocida. Eso era la idea principal de la muestra nacional de teatro para ellos.
Una muestra nacional de teatro es el encuentro teatral más importante del país. Primera idea que puede explicar el fenómeno. Sin embrago, un encuentro teatral que sucede de una convocatoria a nivel regional, estatal o municipal (incluso en una comunidad pequeña), tiene la misma relevancia que el nacional siempre y cuando su impacto en la sociedad sea visible. Es decir: si bien la muestra nacional reúne a un gran número de participantes y espectadores, y cuenta con recursos importantes para su ejecución y desarrollo, su objetivo principal es impactar al mayor número posible de personas. La misma intención de macro sucede en micro: llegar al mayor número de audiencias. Entiendo que la muestra nacional es una catapulta en cierto sentido, haber estado en la selección de proyectos puede considerarse un gran mérito a la carpeta artística o CV personal de quien se postula. Sin embargo, la muestra no es lo mejor del teatro en México, sino una selección de productos artísticos cuyos discursos respondieron a las búsquedas temáticas del contexto actual.
Quien inyecta energía, constancia y pensamiento crítico a sus proyectos para plasmarlos en montajes escénicos a través del teatro, la danza o la música, está generando espacios igual de importantes que la muestra nacional. Considero que la pluralidad de festivales, circuitos, encuentros, y otras manifestaciones teatrales en pequeña o grande escala, suman a ser canales de difusión y apertura. Además de generar vínculos entre artistas escénicos que los motive a seguir tejiendo redes y continuar participando en convocatorias. “Dime con quién andas, y te diré quién eres”: me gustaría leer la historia de alguna directora o director escénicos (u otro perfil) cuyo trabajo inició tal vez en talleres de teatro, o en escuelas especializadas y que, con el paso del tiempo y su participación en eventos de teatro, les llevó a donde están ahora. Pienso en una Sayuri Navarro, en una Michelle Guerra, en una Karelia Amezcua, en un Fernando Leija, por mencionar algunas personas implicadas y apasionadas de su quehacer teatral.
En esta ocasión, como participante de jóvenes a la muestra, tuve un maravilloso equipo diverso. Escritoras, dramaturgos, actrices y actores, productoras, escenógrafas, gestores y promotores culturales ¿qué me llevo de cada uno de ellos? Diversas maneras de concebir el mundo y de crear. Estoy segura que tuvimos un contagio de saberes que suma a nuestra labor propia dentro de nuestras vocaciones. Porque si algo tenemos en común es que el teatro nos ha atrapado, desde sus diversos lenguajes. Aplaudo que existan estas convocatorias porque fomentan la profesionalización de quienes participan. Y este impacto que se concentra en la muestra nacional durante los días que se vive en la ciudad que la recibe, se va a todo el país cuando los jóvenes a la muestra regresan a casa; cuando las compañías regresan a casa; cuando alguna persona que jamás había visto teatro lo hace por vez primera y luego regresa a casa, emocionado por contar lo que vio.
“Tanta carne y yo chimuelo”
Antes de ser servidora pública en la Secretaría de Cultura de Colima, tenía poco acercamiento a las artes en general. Fue al ingresar a la Facultad de Letras y Comunicación cuando mi horizonte de posibilidades se fue expandiendo (y continúa). Me maravillé de entrar al mundo de las artes por medio de los libros, el cine, la música, el teatro. Comencé a llenarme de nuevos gustos basados en el arte. Ahora iba al teatro, a ciclos de cine, a vivir una vida estudiantil con un diálogo que antes desconocía. Me encontraba fascinada ante todo lo que había que ver y hacer. Una vez egresada de la licenciatura, este camino de hacer relaciones y contactos con la comunidad artística me llevó a laborar en la Secretaría de Cultura de Colima (que ahora es la subsecretaría de cultura).
Si ya venía maravillada por el arte, aquí pude sumergirme hasta perderme. Conocí diferentes expresiones artísticas e hice contacto con la comunidad cuyo quehacer cultural está ligado intrínsecamente a sus vidas: personas cuya vida gira en su actividad artística. En esta experiencia que duró casi cinco años, participé en la gestión y programación de diferentes eventos. Entre festivales, muestras estatales o programas culturales. Amplia era la tarea en esta dependencia que requería de mayores jornadas de trabajo y exigía presencia en cada evento. Me dejé llevar por ello y entonces me vi absorbida por las diferentes etapas de un festival: desde su gestión, programación, hasta su operación. Sin embargo, todo sucedía a nivel municipio o estado. Cuando nos dieron la noticia de ser la sede para la edición 40 de la muestra nacional de teatro, de inmediato quise saber más. Era la primera ocasión que escuchaba de este evento. Y era la primera vez que participaría en ella como parte del equipo organizador. Conforme avanzaba el tiempo las reuniones de trabajo y el contacto por medio electrónico con el equipo federal se hicieron necesarios. Pocos días antes del arranque comenzó a llegar a Colima el equipo de la coordinación nacional. Entonces cada cual teníamos ya funciones designadas y la emoción a flor de piel, pues la expectativa era alta y nuestra emoción también. Durante el transcurso de la muestra se presentaron altibajos que fueron resolviéndose sobre la marcha, a medida de las posibilidades.
Para mí esos días de intensa labor significaron un parteaguas. Conocer a muchas personas cuyo trabajo era llegar al público por medio de una puesta en escena fue maravilloso. Los requerimientos de gestionar, programar y operar un evento de esta magnitud son bastos, tanto así que se inician las gestiones justo después de cerrar una edición pasada. He de agregar que, durante los días de la muestra, mis energías se vieron mermadas poco a poco; empecé la muestra con una actitud y energía, y la cerré con otras. Como parte del proceso normal y de desgaste que tuvimos. Cuando una comunidad o grupo social entran “en fiesta”, tanto el tiempo como sus actividades cotidianas se transforman. Es momento de usar el mejor ajuar, preparar la mejor comida y tener una actitud festiva. Es un tiempo especial por el que se atraviesa. Como tal tiene diferentes etapas de emociones y actividades hasta llegar al cierre o declive. Al terminar la fiesta el momento para la nostalgia llega y los implicados retoman la cotidianeidad.
¿Qué sucede con la energía corporal antes, durante y al terminar la muestra? Como participante de la parte organizativa razoné lógico el hecho de sentir demasiado cansancio y desgaste físico. Porque la actitud, las actividades y la convivencia con tantas personas en un solo día multiplicado por nueve, es un movimiento enorme de energía. La empresa de ser gestor, programador u operativo de eventos artísticos o culturales necesita de una fuerza de voluntad y compromiso. Y eso lo vi en cada uno de mis compañeros del gran equipo que conformamos la edición 40. En lo personal el vaivén de emociones y energías del día a día fueron creciendo y decreciendo. Me parece interesante cómo la programación de actividades puede generar que los participantes vuelvan a recargar energías o, por el contrario, no se tome en cuenta este factor biológico.
Ahora bien, en esta ocasión como participante de jóvenes a la muestra me fui a Coahuila con la idea ingenua de que sería pan comido. “Llegas, ves obras, asistes a actividades de reflexión, convives, y listo…” Eso fue lo que pensé. Pero fue totalmente diferente, fue un relajo de emociones y energías. Al observar a mis compañeras me percaté de que también estaban agotadas; conforme participábamos en actividades de reflexión y diálogo, muchas de nosotras tuvimos momentos personales de sanación o conciliación con nosotras mismas. Y esto no se lee en la convocatoria de la muestra. Ninguna cláusula o punto menciona que tendrás un desgaste físico y emocional; no se menciona que el encuentro será contigo principalmente, confrontándote por medio de los diferentes discursos planteados; en ninguna parte leí que llorarías mucho porque, posiblemente, el fenómeno de la muestra fue el escaparate para emociones que traías atoradas por ahí. Y esa para mí fue la belleza, lo sublime, de vivir tanto teatro.
Decir que fui a ver obras de teatro es por mucho quedarme corta cuando hable sobre mi participación con jóvenes a la muestra. Desconozco si los diferentes productos que surgen a causa de este espacio impactan en diferentes formas a quienes se encargan de gestionar los recursos para la muestra. Me gustaría saber ese ‘algo’ que han hecho muy bien las generaciones anteriores de becarios para que siga existiendo este programa. Celebro y aplaudo a cada persona implicada en los procesos que conforman la programación, así como la ejecución de cada etapa. Fui una joven a la muestra y eso representó un enorme recordatorio para aprender a valorar mi trabajo y mis sueños.
Puntos de llegada u “Ojos que te vieron ir, cuándo te verán volver”
¿Qué significa el uso de refranes para un mexicano y por qué gustan tanto? Una respuesta pudiera ser que los refranes son nuestra forma de responder con humor y sabiduría ante una situación adversa o afortunada. En un dicho o refrán están depositadas las creencias sobre un tema en particular para responder a una situación que lo amerite. En lo personal, comencé a escuchar dichos y refranes cuando era niña; sin embargo, para entender su significado necesité de una experiencia en la mayoría de sus casos. De acuerdo con Samuel Flores-Huerta (2016) los dichos o refranes se componen estructuralmente de dos argumentos: el primero define la causa y el segundo anuncia la consecuencia. De estos argumentos surge un conocimiento que hace del refrán una frase con sentido práctico.
Entonces, es parte de nuestra naturaleza y herencia recurrir a las formas básicas o heredadas para comunicarnos una idea, sentimiento, un momento cumbre que sucede en el instante o está latente en la sociedad. Con el paso del tiempo las ideas y los discursos sociales van tomando formas diferentes, ¿cómo se renuevan los discursos de un país? Si pongo de ejemplo la violencia infantil o la migración, son dos grandes temas que han aquejado a la sociedad por generaciones, entonces ¿de qué forma la representación de estas narrativas vuelve a darse renovada y urgente? Pensaba en esto mientras vi algunas de las obras y proyectos escénicos en la muestra nacional. Y cómo es que el teatro y, mejor aún, las teatralidades que pueblan el país son esas voces renovadas con temas tan viejos que siguen golpeando con nuevas fuerzas. Un refrán es un texto heredado, una máxima cuya vigencia es atemporal porque, como el teatro u otra expresión artística, está intrínsecamente ligado a los discursos que la sociedad va generando. Veamos a Herón Pérez Martínez sobre el refrán:
Un texto contextualizado, en general concreto, produce su significación de la confluencia entre lengua y contexto. Modificado el contexto, por la razón que sea, se modifica necesariamente tanto el mecanismo de significación como la significación misma. Esto es, justamente, lo que pasa con el tipo de máximas conocidas como refranes. Nacidos en un medio en donde prevalecía el lenguaje concreto, el medio rural, al cambiar el medio o ser sacados de él se metaforiza-ron por necesidad (1987, p. 31).
En esta edición de la muestra nacional se habló de ella como un paisaje de las teatralidades en México. La necesidad de un espacio donde confluyeran las diferentes significaciones o imaginarios colectivos sobre temas urgentes dirigió el diálogo en cinco diferentes coordenadas: de la urgencia, del territorio, de género, de la memoria en resistencia y las coordenadas por imaginar. Considero relevante esta metáfora entre una muestra nacional de teatro y el lenguaje de un refrán. Porque ambos con contenedores de un contexto el cual, por las circunstancias políticas y sociales de la sociedad, puede modificarse para referir o significar lo que sucede actualmente. “Al cambiar el medio se metaforizaron por necesidad” (p. 31) es el fenómeno social que observé durante la muestra y con mayor interés para mi perspectiva como espectadora y participante. Y ahora vivimos experiencias como Proyecto Virginia, al situarnos en un bosque para escuchar a la naturaleza; o piezas performáticas como Jardín, con ninguna palabra dicha y con todo el cuerpo hablando un lenguaje distópico.
Ya sea en la edición 40 o la 42, o todas las ediciones que ha tenido la muestra, ¿cómo medir su impacto en la sociedad? Los datos duros que pueden responder en lo inmediato a esta pregunta los genera la institución encargada del programa. Podemos saber el número de compañías seleccionadas, el número de becarios, el número de invitados especiales y el público asistente a cada actividad (si es que se llevó un conteo). Sin embargo, la muestra también impacta a personas como: empleados de los hoteles sede donde reciben a becarios, artistas, organizadores; a empleados de las empresas contratadas para servicios de traslados o alimentación. Este es otro tipo de impacto de una muestra nacional. De mayor suerte será que dichas personas antes mencionadas tengan curiosidad y pregunten: ¿y qué es la muestra nacional de teatro? También está el público asistente; los transeúntes que ven publicidad impresa de la muestra y se preguntan: “qué será eso”, o dirán: “ya quiero que empiece para ver a tal compañía”. La audiencia en las redes sociales que dejan su huella digital con ‘me gusta’ o ‘me encanta’; algunos otros podrán dejar su ‘me enoja’ o ‘me entristece’, porque no tendrán forma de ir a la muestra nacional ese año, o simplemente porque tienen una opinión adversa a la selección de proyectos o becarios. Abrir este espacio y trabajar en su programación conlleva una responsabilidad heredada de quienes estuvieron antes. Sí por mejorar y apretar tuercas, pero también porque sea un espacio donde se muestren los diversos disrcusos que la sociedad está produciendo. Incluido lo dicho con lo no dicho; teatro clásico con performance; proyectos escénicos y proyectos audiovisuales.
Cuando fuimos a La jabonera, en Torreón, para ver Quinces, nos cruzamos en el camino con una señora que pasaba por ahí, vio alboroto y quiso acercarse para ver qué había. Entonces nos preguntó: “oiga ¿y qué va a haber allá?”. Le dijimos sobre la obra de teatro y las actividades de la muestra, muy alegres la invitamos a que se quedara. Visiblemente emocionada y con una expectativa ya creada, nos respondió: “sí me voy a quedar, pero deje le hablo a mis hijas para que se vengan, yo vivo por aquí”. La señora habló por teléfono y acto seguido nos agradeció por la información. Sentí un dejo de orgullo por sentir que sembramos algo en esa persona, y mucha alegría de ver su emoción por participar y que sus hijas también lo vivieran. Ahí, en estos momentos en donde compartimos lo que queremos que otros vivan (pensando en este contexto de la muestra) se cumple uno de los objetivos básicos: impactar como gota de agua en la calma superficial del estanque… (estanque)
iniciamos esta aventura el 10 de noviembre del 2022…
Aquí quedará depositada la memoria de una chica de Colima que fue a vivir los 10 días más asombrosos de su vida… como parte de los Jóvenes a la Muestra. Así que, aquí vamos…
Esto se pondrá intenso, ¿lista para el maratón de la Muestra?
Bueno, es un decir eso de que «arranca la vida en la 42 Muestra Nacional de Teatro» el 10 de noviembre, porque en realidad todo comenzó mucho antes de ese día. Se gestó y dio forma en las mentes geniales y dedicadas de muchas personas involucradas en la programación y planeación de la muestra.
Día 1 o inseguridades a flor de piel (10 de nov)
Para mí el día 1 arrancó el 9 de noviembre desde que tomé el autobús Colima-Torreón. Fue un viaje largo pero que disfruté bastante. Conforme avanzábamos crecía mi expectativa general sobre la muestra… y por lo tanto la emoción de saber con quiénes iba a compartir en estos 10 días que me esperaban.
Viajar desde la costa cálida y tropicalosa de Colima a una tierra con clima totalmente diferente al noreste de México, fue la primera conquista personal de este viaje. Nunca había estado en una ciudad al norte del país por tantos días (eso pensé al principio… después 10 días se me hicieron pocos). A la central de camiones fue a recibirme la coordinadora del programa Jóvenes a la Muestra, Karina López. Una mujer talentosa y apasionada de su trabajo, y con quien tuve la fortuna de coincidir y trabajar en la 40 Muestra Nacional de Teatro (y una gran amiga). También estaba Arely Ávila, como parte de jóvenes voluntarios que se sumaron al gran equipo de la muestra. Ellas dos me esperaban a mí y a la primera compañera que conocí: Fátima Niño Vargas, una gran escritora proveniente de Piedras Negras, Coahuila. Nuestro transporte estaba listo para llevarnos al hotel donde nos reuniríamos con las demás compañeras de Jóvenes a la Muestra.
NOTA: de aquí en adelante, si escribo «compañeras» me referiré a mis amigos y amigas del programa Jóvenes a la Muestra.
¡Llegamos temprano!
El 10 de noviembre iniciarían las actividades de la muestra a las 20:00 hrs. Algunas de las personas de Jóvenes a la Muestra llegamos temprano al hotel donde nos concentraríamos. Entre las 7 y 9 hrs. ya estábamos al menos tres de nosotras ahí, inaugurando los: «hola, soy Anahí de Colima, mucho gusto». Intercambiando nuestros nombres y ciudades… Poco después fuimos cuatro, cinco, siete, quince, veinticinco… Y para eso de las 15 hrs. estábamos casi completas. A quien conocí justo después de Fátima, fue a Víctor: un joven cuya energía nos contagió al instante. Dramaturgo proveniente de Chihuahua, con quien comenzamos a intercambiar nuestras primeras impresiones.
de izquierda a derecha: Iván de Guanajuato, Maye de S.L.P., Papá Noel de Querétaro, y Anahí de Colima. Primeros cuatro del equipo «Gestión, producción y promoción» de Jóvenes a la Muestra. Fotografía de archivo personal.
Después de comer en ese hotel, nos fuimos en nuestro transporte de Jóvenes a la Muestra hacia el hotel donde nos hospedaríamos. Tuvimos la oportunidad de refrescarnos para estar listas e irnos a la función inaugural.
¡Al teatro!
La primera obra que vimos fue en el Teatro Isauro Martínez: Cherán o la democracia según cinco indias rijosas de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio LEGOM, con la Organización Teatral de la Universidad Veracruzana (ORTEUV). Previamente se entregó la Medalla Xavier Villaurrutia a la Dra. Ileana Diéguez Caballero, «por la pertinencia de su trabajo de investigación en el campo de las artes escénicas de México y América Latina» (42MNT). También vimos un conmovedor video con los retratos de personas cuya vida fue dedicada al teatro y que ahora ya no están aquí (entre directoras, escenógrafas, técnicos, dramaturgos…).
¿Cómo puedo empezar a escribir sobre esta obra que me encantó? Quisiera no ser tan simple en mis explicaciones y sonar docta y profesional en la materia. Al principio se escucharon cantos hermosos de mujeres, pensaba que esta apertura se estaba prolongando pero, conforme se fue desarrollando la obra, cada momento fue tan preciso y necesario. Me gustó mucho ver Cherán porque habla de cinco mujeres fuertes y de un ímpetu revolucionario, con coraje para enfrentarse ellas solas al crimen organizado. Está basada en hechos reales, en una realidad que mata y liquida pueblos enteros o los mantiene en sí mismos bravos (más bravísimos que nunca). Pensé en Ostula, Michoacán, porque es uno de los pueblos en México que también han sufrido invasión por parte del crimen organizado y el narcotráfico, generando así las autodefensas y el gobierno del pueblo por el pueblo como uno de los derechos de las comunidades indígenas.
Digresión primera:
al convivir con otras compañeras lo primero que aprendí fue a valorar más mis saberes. Debo confesar que estaba dubitativa de postularme porque no valoro suficiente mi trabajo y mi experiencia. Les he dicho: "soy gestora cultural empírica, no tengo preparación profesional". Pero, al hablar con ellas me sentí valorada porque se impresionaban de mi trabajo, de mi experiencia, y eso me pareció maravilloso. Me sentí agradecida de haber sido seleccionada.
Valora tu trabajo, valora tu experiencia. En palabras llanas: valórate mujer.
Me pregunto cuántas personas, en específico jóvenes creadores o gestores, se han sentido como yo.
Fin de la primera digresión
Ejercicio 1: escribe una nube de palabras que describan o den razón de lo que sentipensaste de «Cherán o la democracia según cinco indias rijosas»
Luego de esa noche tan conmovedora, nos fuimos a descansar… ¿quién sería mi compañera de cuarto estos 10 días?
Nos elegimos mutuamente y sin el tiempo de pensarlo: «yo contigo». Y nos registramos primero que todas. Aranza Atilano. Aranza… una mujer con la sonrisa más fresca y amiguera que conocí en la muestra. Ella es de Estado de México. Y es productora, gestora y promotora cultural. Y muchas cosas más que fui descubriendo al paso de los días, como por ejemplo que fue quien más lágrimas derramó en la muestra durante las actividades y puestas en escena.
Buenas noches, a descansar que mañana nos espera un día lleno de actividades.
Digresión segunda:
Aranza es mi compañera de cuarto. Ella viene del Estado de méxico y es una chica increíble. Me agrada mucho el nivel de confianza en el que entramos las dos y las conversaciones que hemos tenido respecto a la muestra. También conversamos mucho sobre nuestras vidas durante la muestra. Es una persona crítica, con un estilo amoroso y respetuoso para decir y proponer. Admiro mucho su trabajo y me siento tan feliz de conocerla y que ahora seamos compañeras y amigas.
Fin de la segunda digresión
Jóvenes a la Muestra en su segundo día por la mañana. Muy animadas y con la energía por lo alto como se puede observar. Fuente archivo personal.
Este día despertamos con la expectativa sobre las actividades que tendríamos Jóvenes a la Muestra, y a quiénes conoceríamos. Iniciamos con una energía y cerramos el día con otra… ya verán por qué.
Nos dirigimos a la Plaza Mayor de Torreón para encontrarnos con el primer ERI (Encuentro de Reflexión e Intercambio). Para esta edición de la muestra se determinaron cinco temas de los cuales se soportaría todo el diálogo crítico y la selección de las puestas en escena. Entonces son:
Coordenadas de la urgencia
Coordenadas del territorio
Coordenadas de género
Coordenadas de la memoria en resistencia
Coordenadas por imaginar
Coordenadas de la urgencia
Ileana Diéguez convocó a las madres, padres y familiares de las personas desaparecidas en Torreón. Este acto de presencia y resistencia fue compartido y acompañado por sociedad civil y participantes de la muestra. Pudimos escuchar las desgarradoras historias de algunas madres y familiares de personas cuyas desapariciones oscilan entre los dos y ocho años… tiempo en el que no se sabe de su paradero. Tiempo de agonía para las familias.
Lo más emotivo sucedió cuando las madres nos compartían sus historias. Trajeron manta, hilo y agujas. Comenzaron a trazar los nombres de sus hijos e hijas, y consignas como «VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS». Cada una fue tomando la palabra para contar la desgarradora historia de sus desaparecidos. Cómo su ausencia es lastimosa, hiriente; un vacío inacabable que todo lo mancha. Muchas de las personas reunidas lloraron, otras cuantas se alejaban porque no podían simplemente con la voz adolorida que contaba su dolor.
Nos invitaron entonces a bordar con ellas las frases, los nombres. Todas estábamos formando parte de algo importante para ellas. Ya que teníamos el tiempo limitado, nos despedimos y dejamos en sus manos los bordados que habíamos comenzado. Pude abrazar a una de las madres, y decirle que sentía no tener las palabras o lo necesario para consolarla, ella me dijo que esos abrazos las fortalecían y que le daba mucho gusto vernos. Nos dijeron también que nos cuidáramos muchísimo, porque ya no podemos confiar en alguna autoridad que nos proteja de una desaparición forzada.
Breve momento de este día en el ERI. Gracias a Aranza Atilano por este registro.
¿Quiénes somos?
Las charlas de autobús con mis compañeras han sido muy ricas y gratificantes. Después de este ERI nos fuimos a la siguiente actividad, donde nos conoceríamos más a detalle entre todas.
También en el autobús de los ‘Jóvenes’ se subieron grandes personalidades de la muestra. Ya les iré contando de quiénes se trata… Para empezar, el dramaturgo y director de teatro Saúl Enríquez se sentó a mi lado. Y tuvimos una breve charla en lo que llegábamos al destino… Y yo voladísima.
Llegamos a otra sede donde había un salón alfombrado. Hicimos un círculo con las sillas y nos veíamos entre todas con un dejo de nerviosismo: hablar de una misma resulta un reto, pensé. Antes de comenzar a presentarnos en un máximo de dos minutos, Saúl nos habló sobre algunos consejos para redactar nuestros ensayos y bitácoras.
Ahora sí, «¿quién va primero?». Y que me levanto. Había preparado cuatro objetos con los que quería platicar un poco de mí: llevé mi libro favorito, La historia interminable de Michael Ende, unos audífonos, mis ganchos para tejer y un llavero de la máscara en miniatura de un Chayacate. Y bueno, todo lo demás fue improvisación total para decir que soy investigadora por oficio, que me encanta la música, que me gusta mucho leer, y que soy todos los personajes de mi libro favorito.
Y así, fuimos pasando de una en una. Todas las presentaciones fueron hermosas. Agradezco este espacio porque nos permitió conectar. Reconocernos en el otro. Sentir que nuestras emociones y experiencias son valiosas. Hicimos una conexión especial ese día. Ahora éramos más unidas y empáticas.
Dejo por aquí un cachito de lo que parafraseo antes. También algunas fotografías. Gracias a mi amiga Diana Luna y a mi amigo Tadeo Rendón por este material.
Gracias a mi amigo Tadeo de Hidalgo, por este video.
Al teatro vamos...
Todas acongojadas, apachurradas y, al mismo tiempo, felices de estar en la muestra ( y ahora con una mayor conciencia sobre lo que vivimos en el ERI), entramos a la primera función del día: Un monstruo viene a verme. Con la dirección de Jorge Armando Sánchez Tenorio, provenientes de Coahuila, la compañía Cuarta Pared Teatro A.C. nos presentó un hermoso montaje en el Colegio Americano.
¿Las pesadillas pueden volverse realidad? ¿Las realidades pueden volverse pesadillas? Esta obra me hizo reflexionar sobre la responsabilidad que un niño puede sentir y adjudicarse. El miedo a perder a un ser querido, el miedo a ser castigado por hacer algo mal… Todos estos miedos siempre nos visitarán de formas inimaginables.
Me encantó el monstruo. He aquí mi representación:
mi monstruo de «Un monstruo viene a verme».
Digresión tercera:
he tratado de ir compartiendo las cosas que me han maravillado en mi vida con las personas a las que amo. Es cierto, últimamente prefiero estar en solitario y me he refugiado más en los libros y en la música. Pero eso no cambia el hecho de que soy fiel creyente del compartir para crecer (tanto quien da como quien recibe). Así que, aunque es el segundo día, quiero que mi familia vea aunque sea por videos y fotos lo que he visto arriba del escenario; y también conozcan al maravilloso grupo de personas en el que estoy.
Hoy estoy aquí, tengo a mi familia completa.
Soy afortunada de estar.
Soy.
Fin de la tercera digresión
Después de esta obra nos dirigimos al teatro Salvador Novo donde veríamos Campocorto dirigida por Cinthia Arrebola, de El círculo teatro, provenientes de Yucatán. Una obra muy dinámica y juguetona. Aunque pareciera tratar sobre algo sencillo, terminó siendo un nudo en la garganta con el tema del suicidio. Me gustaron mucho las actuaciones de Michelle Arrebola y Eli Navarrete. Lo único triste que me pasó ahí fue que olvidé mi botella de agua que me había regalado mi mejor amiga.
Salimos corriendo para llegar a tiempo al siguiente teatro. En esta ocasión fuimos al Teatro Nazas para ver Julieta tiene la culpa, con la dirección de Bárbara Colio, de BarCoDrama Teatro, provenientes de CDMX. Debo confesar que me moría por ver esta obra porque, desde que yo era niña, conocía el trabajo actoral de Verónica Merchant… Así es, ya la conocía, por medio de las telenovelas ¡Digo! eso cuenta… Porque me gustaba muchísimo como actuaba, y fue un deleite personal verla hacer teatro. Ese es otro regalo que me traje de la muestra.
Esta obra me gustó mucho. Nos la pasamos riendo la mayoría del tiempo. Me encanta la forma refrescante y vanguardista de hablar de un personaje cuyas representaciones tienden a ser tradicionales del discurso shakespereano. Hubo gran audiencia entre participantes de la muestra y público en general.
Sinceramente, lo mejor de ese día fue conocernos más entre todas en la actividad de ¿quién soy? Nos fuimos agotadas a la cama. Fue un día intenso y emocional como ningún otro. Sí que tuvimos la sacudida de nuestras vidas, como ir trepado en una montaña rusa.
Día 3 o escribir para alguien que no conocerás (12 de nov)
Coordenadas del territorio
Como hasta ahora los desayunos en el hotel donde nos hospedamos han estado deliciosos. En realidad salimos muy contentas a nuestras actividades. Como hasta ahora July, nuestro amigo conductor, nos lleva y nos trae a las diferentes sedes de la muestra. July es una persona que ama su trabajo y contagia esa alegría. Se esmera para que nuestro camino sea cómodo y seguro.
Entonces llegamos a la Plaza de armas. Esperamos un momento y después se instalaron diferentes postales sobre una mesa. También estaba un grupo norteño tocando y había unas personas envueltas de papel china verde con palabras que apenas pude leer. Las postales eran dirigidas a un río, por parte del Semillero de Artes vivas con Francisco Arrieta y Gisela Cortés, de Hidalgo. Y tenían mensajes como: «sin agua no hay vida», «cuidemos el agua».
Después dimos un breve recorrido detrás del grupo norteño y las intervenciones con papel china; bajamos por el Canal de La Perla (muy interesante sería regresar para explorar bien ese lugar). Continuamos las actividades del ERI en Casa Cantera. Conocimos el proyecto Ciclo II: obra negra o de cómo las casas vacías evocan presencias, de Shannen Islas de Colectiva Nada Fijo, provenientes de Hidalgo. Me pareció un proyecto hermoso. Cómo actos tan sencillos a través del arte y la creatividad pueden hacer fuerte a una persona, hacer compañía y comunidad. Fortalecer vínculos, crear nuevas amistades, acompañar procesos. Shannen nos mostró casas en eterna construcción que están deshabitadas. Se trata de los migrantes que se han ido a trabajar a Estados Unidos de América y, como pueden, envían dinero para que sus madres les ayuden a construir sus casas.
Fue muy lindo formar parte de un mensaje colectivo de nosotras hacia las mamás que esperan a sus hijos. Shannen nos compartió algunas fotografías de casas y nos pidió que escribiéramos un mensaje. Este material se les haría llegar a ellas.
Yo elegí esta fotografía y escribí un mensaje:
Esta casa me eligió a mí. Archivo personal
Mis palabras a una madre. Archivo personal
Mi amiga Liz, de Morelos, escribiendo un mensaje.
Digresión cuarta:
Él es July (el Julio) July es un señor con una juventud inacabable, quien ha sido nuestro compañero conductor de los Jóvenes a la Muestra. July nos lleva y nos trae. Nos escucha y es platicador.
Gracias a July podemos llegar sanos y salvos a todos los teatros y espacios en donde se ha llevado a cabo la muestra.
Él es de Saltillo, Coah., y se dedica a la promoción cultural: es chofer, técnico de audio, de iluminación, amigo, papá, abueloooooo y esposo. Y ama su trabajo en la secretaría de cultura de Coahuila. Y quería enseñárselos porque gracias a él nosotrs andamos como churumbelas de un lado a otro.
¡Gracias July!🖤🚌🖤
Fin de la cuarta digresión
Y nos tocó separarnos...
En la muestra existen dos tipos de programaciones: participantes y público en general. Entonces pudimos entrar a algunas obras y a otras no, por cuestiones de espacio y tiempos. La primera obra privilegiada para cinco de nuestras compañeras fue Canciones para roncar, de la dramaturgia y dirección de Michelle Guerra, del Colectivo de Teatro en Espiral, provenientes de Baja California. Esta obra estuvo dirigida para peques de 0 a 3 añitos, y las compañeras que la disfrutaron salieron hablando maravillas del trabajo escénico y la convivencia con las asistentes.
Mientras cinco de nuestras compañeras estaban en esta obra, las demás nos fuimos a otras actividades. Por cierto, mi amiga Karelia Amezcua, quien dirige Teatro Caracol en Colima, me sugirió que buscara a Michelle para darle saludos y para conocerla. Michelle y Karelia comparten el amor por el teatro con y para las infancias. Karelia por su parte trabaja con niños, niñas y chav@s (es que sus peques ya crecieron, y no quieren dejar la hermosa Casa Caracol de artes escénicas); por su parte Michelle se enfoca en la primera infancia. Ambas mujeres son muy preparadas y constantes en su profesión; ambas tienen una amplia trayectoria dirigiendo y formando actores y actrices. Amo estas simbiosis. Amo que Karelia me haya hablado de Michelle. Y si lo observaste bien, comparten un significado hermoso en los nombres de sus compañías teatrales.
Este día también vivimos la experiencia del proyecto 6 lenguas 6 mundos que muy amorosamente nos compartieron Ars-Vita Títeres, quienes vienen de Hidalgo. Se trataba de textos tradicionales donde contaban una pequeña historia por medio de títeres miniatura. Literatura indígena hermosamente ilustrada y sonorizada con lecturas en voces de lenguas originarias. Morí de risa con algunas historias, y me parecieron muy tiernas otras de ellas. Lo único que debías hacer era asomarte por la ranura para los ojos que tenía una caja rectangular, colocarte los audífonos y disfrutar. Que no muera nunca este proyecto tan loable para la difusión y conservación de las lenguas indígenas. Qué bonito que fue un proyecto gestado en un PACMyC.
Dejo aquí tres imágenes que agradezco muchísimo a mi amiga Marina Hernández, de Tijuana, por haber hecho un exhausto registro fotográfico de toda la muestra, y compartirlo con nosotras.
Ya para cerrar nuestro día nos volvimos a ver todas en el proyecto anterior y cruzamos la calle para entrar al Isauro Martínez a ver La cantata de Matthew Shepard, con la dirección de Randia Escalante y Luis Ramírez, de la compañía de teatro Fugaz, provenientes de Yucatán. Hoy sí que sentimos el día pesado ya al final de la jornada… He de decir que mis energías estaban demasiado bajas y no aprecié de la forma en que me hubiera gustado esta obra. Me gustó mucho la proyección durante la obra entre telón y con la sincronía de movimientos de los actores. Creo que fue un trabajo muy interesante de observar.
Y se acabó el día, llegamos rendidas al hotel.
Día 4 para maravillarse mientras nos reímos (13 de nov)
Equipos dentro del equipo
Desde la postulación para participar en la convocatoria de Jóvenes a la Muestra se vislumbraron tres líneas o temáticas a las cuales aplicar: dramaturgia, dirección y actuación; gestión y promoción; y escenotecnia. Ya una vez seleccionadas las personas que conformaríamos Jóvenes a la Muestra, cada equipo tomó diferentes nombres, quedando así:
Caudales: dramaturgia, dirección y actuación
Gestando ficciones: producción , gestión y promoción
Horizontes deconstruidos: diseño y escenotecnia
Entonces, mi equipo (yo soy de Gestando ficciones) fuimos invitadas al montaje de la bellísima y lúdica obra Pedro Melenas y otras historias para desobedientes, con la dirección de Artús Chávez y Froylán Tiscareño, de 25 Producción y La Caja de Teatro, provenientes de la CDMX. Fue una experiencia única, hermosa, de mucho aprendizaje. Gracias al contacto que Aranza tiene con Giselle Sandiel, vestuarista de la compañía, tuvimos un momento exclusivo con ella. Pudimos conocer parte del vestuario, del proceso creativo de Giselle; hicimos muchas preguntas y a todas nos respondió muy amplia y amablemente. También nos compartió su pasión y el gusto por crear para la escena, y nos instó a no quitar el dedo sobre lo que realmente queremos hacer. Este fue un gran regalo.
Íbamos llegando y fuimos muy bien recibidas tanto por el teatro como por la compañía.
Después nos fuimos al Museo Arocena para escuchar una conferencia puntual de Bárbara Colio sobre derechos de autor. Creo que es un tema fundamental para la profesionalización de las creadoras y cómo proteger y vender su trabajo creativo. Me pareció muy acertado tener esta charla.
Se activa el escenario
Hoy también tendríamos tres obras por la tarde y el tiempo justo para movernos de un espacio a otro. En esta ocasión, iniciamos con Jardín, performance de Alejandro Mendicuti y Karen García, bajo la dirección de Natasha Barhedia. Ellas son Creación Colectiva y provienen de Jalisco. Tuvimos que salir corriendo para llegar a la siguiente función en el Nazas, que fue precisamente Pedro Melenas… Amé profundamente esta obra. Me gusta mucho el teatro cabaret, cómo se exponen temáticas de crítica social desde la sorna, donde todas reímos a carcajadas. Había muchos niños, me encantaba cuando gritaban o se escuchaban sus risas.
Luego de este montaje nos trasladamos al Isauro Martínez, que queda bastante cerca del Nazas, para ver Junio en el 93. Este montaje proviene de CDMX de Teatro de Arena, quien dirige es Martín Acosta. Las actuaciones de gran calidad, la escenografía con diferentes recursos. Fue un montaje interesante.
Fin del día. Cansadas. A dormir…
Digresión quinta:
estamos cansadas. Recuerdo la sensación de cansancio como parte del equipo organizador, pero esta es la primera vez que siento el cansancio como participante de la muestra. Creí que era un mito, pero no, no lo es. Realmente cansa vivir el teatro como espectadora, ¿por qué? sencillo: existe un intercambio/desgaste emocional muy fuerte, y más si vivimos tres obras diarias. Es demasiada información, demasiadas conexiones. Cómo digerir temas complejos y aceptar que forman parte de nuestra realidad social. Me pregunto qué sucedería si alguien decide no sacar sus reflexiones. El cuerpo es una vasija viva, pero necesita ser vaciada de vez en vez. Renovar parte de su contenido emocional.
Fin de la quinta digresión
Jardín. Archivo personalPedro Melenas, archivo personalJunio en el 93, archivo personal
Día 5 olorosos a cebollas (14 de nov)
¡Tenemos un artista en la familia!
Me pregunto qué se preguntaron las familias de mis compañeras que decidieron dedicarse al teatro. Me pregunto qué pensaron, qué sintieron… Algunas madres se alegraron, otras se habrán asustado, otras más habrán quedado con un signo de interrogación en sus mentes. No lo sé. Pero hoy Víctor González, de Chihuahua, nos obsequió su libro de dramaturgia Las promesas son mentiras hasta demostrarse lo contrario (2017). Fue genial verlo tan feliz compartiendo su yo creativo, firmando autógrafos, siendo la estrella del momento. Estos son los momentos donde generamos comunidad, a partir de nuestras propuestas/creaciones personales. También recibimos Ojos vacíos de mi amigo Jorge Tovar, de Guadalajara. Estos regalos me alegraron mucho el día. Fue genial iniciarlo así.
Víctor y todas muy alegres en la firma de autógrafos de su libro. Archivo personal
No, no es broma, hubo muchas cebollas este día.
Las compañeras de Horizontes deconstruidos fueron invitadas para ayudar en el montaje de El bodegón de las cebollas. Y su participación consistía mucho en picar cebollas. Pero también tuvieron la oportunidad de convivir amplio rato con las compañías Tres Colectivo Escénico y Área 51 Foro Teatral. Por supuesto que nadie nos queríamos perder esta obra, tanto por el montaje como por las compañías. Yo conocía Área 51 Foro Teatral por algunos montajes durante algunas ediciones del Festival de Monólogos. Ellas son de Veracruz, con la dirección de Patricia Estrada.
De alegría también se llora
¿Y de qué privilegios goza quien ve El bodegón de las cebollas? del privilegio de saber llorar mientras pica cebolla. Esto no es una broma, repito. Llegamos a La Estética Foro teatral (que me encantó este espacio, por cierto), y nos fueron acomodando poco a poco. En el centro un comedor rectangular con bancas a lo largo y a lo ancho, donde ya habían espectadoras sentadas junto con las actrices y actores. No sé cuál palabra describe mejor mi experiencia con esta obra… ¿agradecimiento? ¿respiro? ¿amor? Es un montaje que nos abraza en lo comunitario e íntimo de las lágrimas. Yo agradezco infinito haber vivido El bodegón de las cebollas.
Digresión sexta:
Adivina adivinador: "en el campo yo crecí, rodeada de verdes brazos, y aquél que llora por mí, me está partiendo en pedazos"
Cebollas muchas cebollas. Fue una experiencia catártica colectiva... durante todo el día, pero en especial cuando vivimos la puesta en escena "El bodegón de las cebollas".
Lloramos. Cómo lloramos sí señor... Lloramos mientras reíamos, mientras escuchábamos las historias deshojándose de sus capas y pieles de cebolla. Nos desflemamos en lágrimas; tuvimos comunión del llanto.
🎶 Luego una sopita de cebolla y una cantadita con caña para apapachar el alma.
Gracias por estos espacios.
Fin de la sexta digresión.
El bodegón de las cebollas, fotografía de mi amiga Karina López
Nos fuimos (con el olor encebollado) al teatro Alfonso Garibay para conocer a la Pastorela acardenchada de Sapioriz, provenientes de Durango. Tenía dos referentes importantes sobre esta intervención escénica: que era una pastorela y el canto cardenche. Pertenezco a un pequeño pueblo en Colima (Ocotillo) en donde se lleva a cabo la pastorela o el coloquio en la época navideña, entonces ese era mi referente para identificar a los personajes o ciertos significados. Y ya había escuchado cantos cardenches. Verlos en un mismo escenario, en las voces maravillosas del Taller permanente de canto cardenche Sapioriz, fue muy emotivo. Pero, lo más rico e interesante fue el diálogo con ellos. Nos compartieron datos interesantes, respondieron a nuestras preguntas y sentimos la belleza de su tradición.
Cerramos la noche con Soluciones permanentes para problemas comunes, con la dramaturgia y dirección de Francisco Ibarra, de Tramoya 71 y Aldea Teatro, provenientes de CDMX. Me llamó la atención la cantidad de objetos de utilería que conforman la escenografía. Muchos detalles que se fueron incorporando a las actuaciones de las actrices.
Y… después de las actividades de reflexión, intercambio de diálogo crítico y observación activa de teatralidades, nos fuimos al primer trasnochatorio. Merecido que lo teníamos todas, porque necesitábamos explotar tantas emociones, y qué mejor hacerlo que con el baile. Llegamos al lugar indicado y aprovechamos al máximo lo que pudimos. Bailamos, gritamos, carcajeamos, bebimos y brindamos. Pero qué buen momento de convivencia entre todas: creativos, funcionarios, organizadores, participantes, etc.
Este día se fue Diana Luna. Regresó a su tierra Playa del Carmen para seguir con su hermoso trabajo en el Cirque du Soleil.
Ahora sí, a dormir que mañana tenemos mucho teatro.
Digresión séptima:
y ahí vamos Aranza, Andrés y yo al tercer palco del Isauro Martínez. Queríamos explorar la isóptica y el espacio de allá arriba. Subimos y nos encajamos en las butacas del lado derecho del escenario. Todo iba muy bien, hasta que terminó la función y tomamos nuestras cosas para salir. En vez de tomar la salida por la que llegamos (la entrada al lado de la cabina), tomamos la "salida de emergencia" cuyas dos cortinas y luz blanca al fondo nos invitaba a pasar. Pensamos que por ahí llegaríamos más rápido a la salida. Pues no fue así. El espacio entre el piso y el techo se hacía más compacto. Vi una puerta que me invitó a abrirla. Daba a una especie de cuarto oscuro donde ya no había paredes bonitas ni sonidos. Estaba oscuro y reducido. Ahí empezamos a sentir una densidad en el ambiente. Nos miramos con risas nerviosas. Seguimos avanzando y más puertas con candados, pasillos solos y compactos. El ambiente más pesado. Decidimos regresar por donde habíamos llegado. Y ya traíamos algo detrás siguiéndonos. Corrimos y no volteamos atrás. Por supuesto que en un teatro se guardan muchos ecos, energías e historias. Y más en un teatro como el Isauro. Pero juro por lo más bonito que conozco, que la pesadez que nos embargó se disipó cuando retomamos los pasillos atestados de personas.
"Casi nos chupa la bruja", dijo Aranza y reímos nerviosamente pero con las palabras: "qué nangos fuimos".
El susto pasó con el trasnochatorio, bendito Dios.
Fin de la séptima digresión
Palco 3 del teatro Isauro Martínez. Suba bajo su propio riesgo. Archivo personal.
Día 6 Ordenando diálogos hacia la reflexividad (15 de nov)
Nuestra primer actividad de hoy fue en la zona de la alberca, pero no para bañarnos, sino para reunirnos con la Dirección Artística de la muestra quienes son: Itandehui Méndez, Mabel Garza, Alicia Laguna, Aristeo Mora de Anda y Saúl Enríquez. Platicamos con ellas acerca del por qué de las líneas temáticas o coordenadas de la muestra, y cómo fue el arduo proceso de selección entre casi 700 proyectos recibidos de todo el país.
Hubo oportunidad de conocerles un poco más y hacer preguntas sobre la programación de la muestra y los alcances, así como de escucharnos unas a otras cómo estábamos viviendo la muestra hasta ese día.
Jóvenes a la Muestra y Dirección Artística. Cortesía de Kari López.
Coordenadas de género
Hoy retomamos otra coordenada del ERI. Nos fuimos a Casa Cantera donde ya nos esperaban las compañeras integrantes de las experiencias Mujeres en voz alta y Ya no somos invisibles, de Colectiva Tejiendo Redes, provenientes de la CDMX. Este proyecto tiene la visión de poner en el imaginario colectivo el tema de la violencia de género por medio del feminicidio y el olvido de mujeres que estuvieron antes y lucharon por sus ideales. Había una mesa al centro y sillas a su alrededor, y una manta de gran tamaño donde se iban bordando las ideas, preguntas, frases cuya significación llevara al diálogo reflexivo sobre género. Se abrió el diálogo sobre las violencias políticas como el mansplaining en el teatro, y fuera de él.
También las compañeras de Corriendo con lobas, procedentes de Yucatán, nos compartieron su experiencia y trabajo de rescate en la historia y la presencia de mujeres que deben y necesitan ser reivindicadas, porque sus nombres no aparecen, y lo que no se nombra no existe. Hicieron un breve recorrido al cual ya no pudimos agregarnos porque debíamos irnos a otra actividad para continuar con nuestra programación.
Entre programadores nos entendemos...
¿Será? ¿Será que nos entendemos? Sí, pero la acción siguiente es que nos complementamos a través de discusiones y puntos de vista que coadyuven a la programación más adecuada que se llegue a necesitar.
Uno de mis momentos esperados y favoritos de la muestra fue este encuentro con programadores. Esta es la primera vez que se reúnen programadores con Jóvenes a la Muestra. Tomé algunas notas rápidas. No quería perderme de nada, porque tuvimos el placer de conversar con gestores y programadores tanto de las instituciones públicas como de las iniciativas privadas. Eso enriqueció nuestra experiencia y generó vínculos de acuerdo a nuestras inquietudes personales. Me encantó este espacio. Debería continuarse en las siguientes ediciones de la muestra.
agradezco muchísimo este espacio. Además, se notó la gran experiencia de coordinación de este encuentro: tuvimos una dinámica muy bonita para decirnos dudas y comentarios alentadores para seguir aprendiendo. Archivo personal.Mi amiga y compañera de cuarto Aranza Atilano y yo en el encuentro con los programadores. Archivo personal.
Embates de un contexto nacional
Este día vimos tres obras diferentes. Comenzamos con Volver a fuenteovejuna de Cardumen Teatro, con la dirección de Ginés Cruz, provenientes de CDMX. Continuamos con Flores rojas, con De La Mancha Teatro, bajo la dirección de José Uriel García Solís, provenientes de Guerrero. Y cerramos la noche con Relato, de Aletheia Cuerpo Escénico y Mierda Bonita Producciones, de Querétaro.
Y quiero decir que me emocioné cuando vi en el escenario a mi amiga Montserrat Hernández Ramírez actuando como Luis, un niño que espera a su mamá y ansía tanto volver a verla. No sabíamos que Montse actuaría, entonces fue una sorpresa muy bonita verla ahí arriba. Esta obra fue tan hermosa. Se quedó en nuestros corazones por mucho. Por cierto que, después de irnos al hotel y estar en el comedor conviviendo y cenando, tuve chance de platicar con uno de los músicos de la obra. Porque esa otra: tuvieron música en vivo, tan hermosas piezas también, muy conmovedoras. Y le expresé mi emoción y felicitaciones por el montaje. Entonces, en palabras sencillas y llenas de agradecimiento, me contó que esa es una realidad de muchas familias, incluida la de él, allá en Guerrero. El narcotráfico y la producción de amapola es una paradoja enorme: representa el medio de sustento para muchas familias, pero a la vez es una problemática social y política. Me contaba Irving que, debido ala demanda de drogas sintéticas, el cultivo de la amapola va decreciendo, por lo tanto, ya no hay trabajo para muchas familias que toda su vida han sido agricultores, porque no hay de otra en esa zona del país. Le platiqué que una parte de mi familia en otra ciudad al norte del país, vivió una situación como esa con el cultivo de mariguana. Temas complejos de tratar, sin embargo necesarios ponerlos en diálogo. Mi aplauso eterno para este montaje.
En cuanto a la obra con la que cerramos la noche también hubo temas azarosos. Y es que vimos una representación por medio de la danza y el teatro que hablaba de del suicidio. El contexto que engloba esta obra es UNAM en 1980.
Volver a Fuenteovejuna. Archivo personalFlores rojas. Archivo personalRelato. Archivo personalFlores rojas. Archivo personal
Digresión octava:
Decíamos entre mi amiga Aranza y yo que esta puesta en escena nos encantó por su sencillez hermosa y cuidada. Un tema difícil en nuestro país, pero que todos, toditos los días se vive y alimenta los estómagos... desde el narcotráfico.
"Flores rojas" habla de la realidad de muchas familias mexicanas en los campos de cultivo de amapola.
Gracias a De La Mancha Teatro 🖤 procedentes de Guerrero; y muchísimas felicidades a nuestra compa de Jóvenes a la Muestra @setmont quien interpretó a Luis 👏🎭
Fin de la octava digresión
Día 7 Vomitemos palabras para sanar y denunciar (16 de nov)
Este día fue fundamental por dos razones: la primera porque tuvimos un espacio de catarsis y empatía; la segunda, porque hubo un momento político interesante en una de las funciones.
Jóvenes a la Muestra en actividad con Carlos Camarillo, quien nos facilitó este espacio catártico. Fotografía de mi amigo Fernando Palma.
Sinceramente, esta fue la actividad que más me gustó (aparte de la charla con los programadores) y disfruté con mis compañeras. Debo decir que el facilitador, Carlos Camarillo, es un profesional trabajando con grupos y generando espacios seguros para compartir experiencias, puntos de vista y acrecentar el conocimiento propio. Jugamos, hicimos una instalación con objetos personales para hablar de quiénes somos, y nos compartimos entre todas. Lloramos mucho (bueno, yo no, pero las demás compañeras sí, casi todas), y reímos a montones. Salimos con el corazón gordito (como lo escribe Saúl Enríquez) y llena el alma. Me sentí mejor ese día con este apapacho. Y valoré mucho más a mis compañeras y sus historias de vida.
Gracias siempre a Carlos por eso.
Digresión novena:
Pasos para vomitar palabras:
1. primero consuma mucho sobre todo: pruebe nuevas cosas de comer o hacer; llénese de nuevos sabores, aunque le parezcan agridulces, amargos o desabridos.
2. luego sírvase una refrescante bebida de intercambio de impresiones sobre un tema con un grupo de personas interesadas (en usted o en el tema).
3. seguido, ponga en su mente frases o palabras clave que le hayan resonado y movido las entrañas.
4. diríjase a un lugar en donde nadie le moleste.
5. introduzca sus dedos en el teclado de la computadora; oh, si prefiere a la vieja escuela, con esos mismos dedos, remueva apacible y respetuosamente su lápiz hasta lograr palabras y frases completas en el papel.
6. escriba. escriba y no pare hasta que haya sacado todo. hasta que la sensación de revoltura en la panza se haya diluido con la vomitada de letras.
7. tome esas letras y agregue claridad y sintaxis, limpiándolas de la suciedad que se vino al devolver.
Listo. Tiene ahora un vómito de palabras cocinadas con sus propios jugos en sus dentros, y que ahora forman parte de los relatos que le definen.
Fin de la novena digresión
Cerrando la actividad. Archivo personal
Y entonces, nos fuimos a ver Sabueso, proveniente de Sinaloa, con la dirección y actuación de Teresa Díaz del Guante. Aplaudo enormemente a quienes tienen la fuerza y el coraje para levantar su voz y clamar por justicia. En nuestro contexto las personas son silenciadas por alzar la voz ante los ataques del crimen organizado. Cuántas periodistas, reporteros, personas de asociaciones civiles independientes en busca de información, son desaparecidas o asesinadas en México. La fuerza con la que Teresa Díaz vino a la muestra nos retumbó y recordó que todavía nos faltan muchas personas. Familiares, amigos… gente que ha sido desaparecida de formas tan violentas que lo único que se encuentra de ellas son pedazos de huesos viejos en la tierra. Y a veces ni eso. En esta obra hay carpetas y carpetas de información sobre la desaparición de Yosimar, pero nada de él, nada físico que permita a su familia dejar ir la angustia y el dolor por no saber de su paradero. Esta es la representación basada en el testimonio de María Isabel Cruz Bernal, líder del grupo de búsqueda Sabuesos Guerreras, A.C.
Sabueso. Archivo personalSabueso. Archivo personal
Para terminar el día sucedió lo siguiente: opiniones y posturas divididas sobre si entrar o no a Tebas Land, proyecto de Mio Projects, provenientes de la CDMX. Justo a unos momentos de que nos tocara entrar al Nazas, algunas compañeras de colectivas, e integrantes de la Dirección Artística de la muestra, nos agruparon para preguntar si entraríamos a ver la obra. Ante esta pregunta nos volteamos a ver unas a otras ignorando el contexto. Entonces se nos informó que un integrante de esta compañía tenía denuncias ciudadanas por acoso sexual. Booooom…
Unas personas decidieron entrar y otras no. En ese momento fue de gran confusión porque:
solo nos hablaron a las mujeres que esperábamos en la fila, y a los hombres no (segregación)
nos cuestionaron sobre si entraríamos a ver la obra como si debiéramos ya saber que uno de los integrantes de la compañía tenía denuncias ciudadanas por acoso
no había claridad por parte de la Dirección Artística respecto a la acción a seguir, es decir: ellas tomaron la postura de no entrar, pero la organización de lo que se haría después no fue clara
quienes decidieron no entrar salieron inmediatamente del teatro como un acto de posicionamiento político de cero tolerancia a un acosador
quienes decidieron entrar al teatro iban con cierta confusión aún por el desconocimiento del tema, sin embargo, entraron en parte por morbo o por ganas de ver la obra
durante el inicio de la función (que comenzó con media hora de retraso) fluyó información en grupos de whats app sobre la acción siguiente que se tomaría, instándonos a unirnos de forma pacífica en ella
una vez que se tuvo el nombre del violentador, se roló información sobre las denuncias ciudadanas hechas en las redes sociales, sobretodo Twitter, con el hashtag del movimiento #MeTooAcademicosMx saliendo a la luz el nombre de Mauricio García Lozano, director del montaje
Hasta el momento así iba todo. La obra fue en el escenario y me pareció eterna. Impresionante la actuación de Manuel Cruz Vivas. Pero, sinceramente, todas esperábamos el final para ver el posicionamiento y el acto pacífico que encabezaría la Dirección Artística acompañada por compañeras que habían decidido no entrar. Pero esta es solo mi versión, sujeta a malos entendidos de mi parte, o malas interpretaciones incluso.
Una vez que concluyó la obra tanto el director como el actor desaparecieron del escenario. Después de los aplausos el pequeño contingente entró al escenario por la parte de atrás y dijeron su pronunciamiento. La Dirección artística usó palabras como: no conocíamos, reprobamos, responsabilidad, actos de violencia, denuncias, postura, cero tolerancia, violencia.
Ante todo esto y, después de reunirnos todas las compañeras de Jóvenes a la Muestra, fue inevitable no tocar el tema. Y llegábamos a ciertas reflexiones en torno a. Por ejemplo, hablábamos sobre la responsabilidad de revisar más de 600 proyectos participantes en la muestra y que se haya ido de su conocimiento la situación de Manuel Cruz Vivas. Sobretodo porque las compañeras que instaron a no entrar a esta obra tuvieron minutos para encontrar información respecto a estas denuncias. El montaje no podía cancelarse, pero la Dirección Artística tomó la decisión de no entrar.
Quedaron varios momentos en el aire. Creo que el hecho de poder decidir si entrar o no a ver esta obra fue una decisión personal respetada.
Tebas Land. Archivo personal
Día 8 o los síntomas del cansancio (17 de nov)
Y yo que pensé «ya la libré, no me enfermé en la muestra». Y es que al estar en otro clima diferente al acostumbrado, es normal contraer alguna enfermedad por el ambiente o la comida. Y sucedió: me empecé a sentir mal. Tuve infección en la garganta. Además, ya me sentía muy cansada. Así es, lo que pensé lejano a sucederme me alcanzó como en el quinto día de la muestra, y fue pesando hasta el cierre.
Coordenadas de la memoria en resistencia
Arrancamos las actividades con el penúltimo ERI que se llevó a cabo en el Colegio Americano sobre el escenario. Participaron integrantes de la experiencia La Memoria del Instante. Fantasmas, manifestaciones y otras formas de presencia y de las obras Relato y Siempre estoy ¿Se puede extrañar a alguien que no conoces?
Archivo personal
Después nos fuimos al Teatro Alfonso Garibay para ver Zurdo, una obra de Sayuri Navarro y Francisco Morán, con la Asociación Teatral La Carrilla A.C. e IYARI, provenientes de San Luis Potosí. Desafortunadamente, llegamos unos minutos tarde, pero eso no impidió que me gustara mucho la obra y que disfrutara de ella. Me encanta el trabajo de Sayuri y esta obra tuvo momentos preciosos.
Zurdo. Archivo personal
Nos fuimos al bosque
Para disfrutar de la siguiente actividad nos fuimos al bosque. Las recomendaciones fueron ir bien abrigadas y llevar audífonos. Una vez ahí conocimos Proyecto Virginia, ejercicios de ficción para reconstruir el mundo, facilitado por la colectiva Cromagnon y Engranaje Invertebrado S.C. Esta intervención es de Karla Sánchez Kiwi y Hebzoariba Hernández. Tuvimos un recorrido guiado por medio de nuestros celulares y los audios que íbamos escuchando de un árbol a otro, por medio de códigos QR. Dispersas en el espacio, había bocinas que reproducían hermosos sonidos de la naturaleza. Hacía mucho frío y por un momento me concentré en la actividad que olvidé el frío en mis piernas. Fue muy interesante este proyecto. Me gustó la idea y el tema: cuidar, respetar la vida en y de la naturaleza.
Luego regresamos al teatro Isauro Martínez para cerrar el día con Cartas al pie de un árbol, con la dirección del finado Ángel Norzagaray, de la compañía Mexicali a secas, provenientes de Baja California.
Se trató de una actividad lúdica que han aprendido en talleres y compartieron a quienes desearan formar parte. El diálogo giró en expresar por medio de movimiento y textos escritos qué significa el teatro para ti. Hubo juego, reflexión y colaboración para generar una dinámica con baile.
Al final de esta actividad Jóvenes a la Muestra tuvimos un extra con un invitado especial: David Ike, productor técnico de Cherán… quien nos compartió su experiencia como productor. Hablamos también de las diferencias entre el gestor y el productor; sobre lenguajes técnicos para controlar diferentes aparatos en escena, etc. Fue muy interesante e inspirador.
Digresión décima:
Pero qué regalazo escuchar a David Ike, Productor técnico de la obra "Cherán o la democracia según cinco indias rijosas" 🖤🔥🖤
Es una tarea y profesión muuuuy interesante; me hizo recordar a mis amigos técnicos de Colima y las veces en que me han permitido estar en cabina durante montajes y funciones. David nos comparte la idea de que "es bueno saber de todo". Y nos compartió cuestiones técnicas muy específicas como sistemas de lenguaje para controlar distintos tipos de mecanismos y aparatos para la escena.
😍😍😍🖤 Esto me gusta🤓😎
Fin de la décima digresión
Continuando con las actividades nos fuimos a La Jabonera para disfrutar de Quinces, dirigida por Sara Pinedo, de Lxs de Abajo. Colectivo de arte comunitario, provenientes de Guanajuato. Fue una obra divertidísima y llena de música, ya que nos encontrábamos celebrando quince años. Me gustó cómo se cuestiona el hecho de ser adolescente y todos los juicios que el mundo adulto impone a esta etapa. Esta obra nos invita a reflexionar sobre las decisiones que se deben tomar en la adolescencia; sobre los riesgos de ser adolescente. Muchas felicidades al trabajo de las chicas del colectivo, todos estuvimos tan emocionados de verles.
Y el cansancio y síntomas de la infección iban en aumento.
Luego nos fuimos al Nazas para cerrar la noche con El Coyul, dirigida y actuada por Esmeralda Aragón, de Pelo de Gato «un ojo al teatro y otro al garabato, provenientes de Oaxaca. Una hamaca y una silla bastaron para imaginar la tierra de «El Coyul, una comunidad rural ubicada entre el Istmo de Teahuantepec y la costa del estado de Oaxaca». Ayer en la última función del día fuimos al Teatro Nazas a ver «El Coyul» de Pelo de gato «Un ojo al teatro y otro al garabato» procedentes de Oaxaca. Me había sentado en la parte de atrás pero, más rápida que lenta, me acerqué a las primeras filas donde pude ver la actuación de Esmeralda Aragón de una forma más íntima. Esta es ya una de mis obras favoritas. Nos llevó de las risas (carcajadas diría yo) al trago amargo de la denuncia social por las desapariciones de mujeres.
El Coyul. Archivo personalEl Coyul. Archivo personalEl Coyul. Archivo personalEl Coyul. Archivo personal
Esta fue la última noche que vimos a July, tuvo que dejar las actividades en la muestra para continuar con su trabajo en la Secretaría de Cultura de Coahuila. Fue muy emotivo despedirnos de él porque nos hicimos amigos y fue un gran apoyo para nosotras.
Última foto con July. Cortesía de Raúl y Kari López
Día 10 se acaba hasta que se acaba (19 de nov)
Lo único malo de este día fue que yo estaba mala… enferma pues. Tan mal me sentía que no disfruté nada, ni siquiera la fiesta de clausura.
Hoy disfrutamos tanto Miedo come todo… sueños al vuelo, de Fernando Leija, con Flores Teatro Danza, provenientes de Tamaulipas. Pero qué habilidad de conectar con el público sin hablar; de crear magia en el escenario con puros gestos y movimientos. De dar vida a personajes tiernos y carnavalescos hasta cierto punto. Me encantó este montaje. El trabajo de Fernando (a quien por cierto lo tuvimos como compañero de hotel durante la muestra) y la fuerza corporal y gestual, fueron alucinantes. Sin duda alguna uno de mis montajes favoritos. Entre niñas, niños y público adulto hubo risas y vítores. Amamos.
Fragmento de Miedo come todo. Sueños al vuelo. Archivo personal
Y para clausurar la 42 Muestra Nacional de Teatro, tuvimos la obra El convivio del difunto, con la Compañía Nacional de Teatro. Esta comedia estuvo genial y excelentes las actuaciones. Lástima que tuve que salirme antes del final para revisión médica porque ya me sentía muy mal. Fue una clausura muy emotiva. Y se anunció la sede de la edición número 43 de la muestra. Se transmitió un video con fotografías de los momentos de la muestra, participantes, organizadores, etc. Y subieron al escenario varias personas que día y noche trabajaron muy duro para que esto sucediera. Después de la clausura nos dirigimos a Casa Mudéjar a festejar con cena y música, pero sobretodo mucha convivencia. Después de cenar Lucirene, Fátima, Arleth y yo, nos fuimos al hotel a descansar porque nos sentíamos mal. Así que nos perdimos esos momentos.
Entonces, nos vemos en Jalisco, dijeron.
Desliza…
A continuación un breve listado de lo que aprendí, y de mis momentos predilectos:
compartir mi experiencia sin minimizar su valor
gozar el frío
gozar el calor
que un grupo de personas hace hermandad mediante el diálogo
compartirse es quitarse pesos de encima (cargas, lastres, emociones)
la muestra es cansada
trabajo intenso por 10 días
conocer teatros es lo más bonito
platicar en la comida es la mejor parte
hacer contactos es importante
compartir puntos de vista abre horizontes
Jóvenes a la Muestra es lo mejor de la muestra
hay mucha gente que ama su trabajo
soy una excelente mesera (no como otroooooooos que nos atendieron)
el equipo resolvió detalles e inconvenientes como mejor pudo
llevar abrigos extra aunque parezca que no los voy a necesitar
los traslados con July son la onda
La Pasarela debe quedar para siempre
las charlas en el autobús son igual de interesantes que una conferencia
debo ser más segura de mí misma
el amor se da fugaz y en todas partes
la amistad es un tesoro nuevo cada día
ver tres obras al día es cansado, aunque se disfruta
saber de todo (David Ike)
arriesgarse a perder un autobús es irresponsable, pero vale la pena
perder el miedo a hablar con quien admiras
recordar lo privilegiada que soy
recordar el dolor de los demás
un abrazo puede salvarte el día
mis conocimientos y saberes también suman
no alcancé a ver todas las obras
vi la mayoría de obras
Se quedó solo el comedor que siempre rebosaba de nosotros, con nosotros, con la 42 Muestra Nacional de Teatro.
Espacios vacíos. Ecos en las paredes. Memorias en las sillas.
Mi rostro es uno
Cansada. Adolorida. Irritable.
Llena de experiencias. Feliz de conocer tantas personas. Agradecida.
Mi rostro es uno
para todo lo anterior.
Y por subir a ese cerro, habría valido la pena la angustia de perder mi camión.
Muchas gracias a todas las personas que hicieron posible la 42 Muestra Nacional de Teatro
Esta bitácora terminó de redactarse una semana después de la 42 Muestra Nacional, a ratos y con sentimientos encontrados porque extraño mucho a mis compañeras y a Kari López y Diana Luna.
Reflexiones en tiempos de estudiante… en la Facultad de Letras.
El Diablo. El diablo es muy útil cuando se trata de llevar cosas… de valor, de peso (como el hielo o la basura); dos o tres bultos sobre su vientre inclinado y hasta cuatro o más son los que uno le carga sin consideración porque no siente (pensamiento común entre los humanos). La mujer empuja el diablo con sus manos mojadas. Nunca pensó ganarse la vida tocando un diablo ajeno…
Ese diablo es empujado por el humano y no al contrario como se piensa. El humano decide a dónde llevar su Diablo, cada quien sus Diablos…
El Diablo está en casa, en bodegas, en mercados, en tianguis, en escuelas primarias y hasta en la universidad.
Cuando se descarapela de sus huesos fríos la sucia pintura, se ve viejo también; como el hombre al paso de los años. Y es el tiempo el que le indica su posible edad y fragilidad.
La ventaja de ser viejo y ser Diablo consiste en seguir soportando el tiempo. En cambio el hombre soporta el peso de sus recuerdos hasta que se derrumban, mientras ansía la marcha veloz de la última arena en el vidrio.
También con las manos vemos cosas. El tacto es un sentido maravilloso que además de sentir, nos deja leer e imaginar lo que queramos.
Vivir la experiencia de ver y sentir música con tus manos mientras escuchas una banda de indie rock ahora es posible con White Lies, de quien les hablaré hoy no como crítico de música (porque de hecho no los soy) sino como una aficionada de su música.
En este lanzamiento de su quinto álbum de estudio llamado Five(febrero de 2019), incursionaron en ser la primera banda en todos los tiempos que lanza uno de sus álbumes acompañado de un libro o cancionero con sus letras en sistema braille y en tinta a idioma inglés.
Pero… ¿quiénes son estos White Lies?
En 2007 surge
como un pasatiempo después de escuela un grupito llamado Fear of Flying; se reunían para compartir música y crear música o
tal vez bromear que lo hacían. Este grupo de estudiantes de una universidad de Pitshanger
Village en North Ealing, Londres, decide tomar en serio este proyecto y ahora,
con 10 años cumpliditos de trayectoria musical y 5 álbumes de estudio se han
convertido en una banda interesante, desde mi punto de vista. La voz de Harry
McVeigh siempre me es agradable. Incluso me hace recordar algo que no ha
sucedido, es una voz con nostalgia y eco en el tiempo.
Hablemos en braille…
¿Se
imaginan cómo funciona la música en braille? Investigué un poco al respecto y
me encontré con la musicografía, que
se refiere al modo de representar la música en braille; pero esta
representación solo aplica a escribir notas musicales, no letras de canciones.
Existen músicos, ciegos, sordos, mudos, con otras realidades que nos confrontan
a la pregunta ¿cómo lo hacen? (pero eso es otro tema del cual hablar en otra
ocasión). Como decía, estoy maravillada con este disco. Claro que hay que tomar
en cuenta algunos factores como: país de origen de la banda (que tiene que ver
con la economía y el estatus o la visión de la banda); el braille como código
es universal, pero cuando lo vemos en cada lengua o idioma de un país a otro presenta
algunas variaciones o extensiones en sus alfabetos.
¿Por qué
lanzar un disco con esta característica? Lo primero que se me viene a la mente
es la palabra inclusión, tan recurrida en estos tiempos. Pero saben, no importa
la razón tanto como el resultado. Produjeron el cancionero en colaboración con
el Real Instituto Nacional de Personas Ciegas (RNIB) y un porcentaje de las
ventas será destinado al instituto; o si lo prefieres, puedes hacer alguna
donación en línea en el enlace que viene en la reseña del libro que presentan
en su sitio oficial los White Lies. Además de que toda la gráfica del disco es
hermosa.
Me
gustaría mucho saber de otros cancioneros en braille.
Time to give
Time to give es el quinto sencillo de la banda. Saben,
siempre seguiré en pie que Big TV es
mi disco favorito de White Lies, no solo porque con esas rolas los conocí y
desee verlos en concierto en Guadalajara (2017), sino también porque la lírica,
el sentido de sus metáforas y la música que acompaña la nostálgica voz, me
parecen elementos bien hechos y que me hacen sentir e imaginar. Llegó después Friends. Ufff, una etapa para llorar y
sentir la emoción amorosa (¿o desamor?) al límite. Con Five me queda claro que su música va madurando. Como repito, no soy
crítico de música, pero me gusta hacer este tipo de experimentos entre los
primeros discos de una banda y cómo va marcando su camino, su transición
respecto a sus nuevas producciones. Time
to give tiene una duración mayor a los 5 minutos y altibajos geniales. A
qué somos sensibles en este momento y cuánto estamos dispuestos a dar. Las
otras ocho rolas que completan el disco son muy buenas; temas como la soledad,
el desapego, la identidad sexual, etc., son algunas de las guías que nos llevan
por un túnel oscuro y nostálgico. Por cierto, White Lies ve a México como su
segunda casa (lo han mencionado en varias entrevistas… ¡y les encanta nuestra
gastronomía!), tanto así que el videoclip de Believe it se llevó a cabo en Tijuana. Ya lo puedes ver en YouTube.
En fin, creo
que toda la música que conozco (la buena música que conozco) ha sido gracias a
mi hermano mayor. Compartir música es un acto tan íntimo porque revela mucho de
una persona: sus pensamientos y sentimientos más sinceros y profundos,
desinhibidos ya de cualquier frontera o apariencia.
Espero
haber picado un poco tu curiosidad si es que no conocías esta banda…
¿Te atreverías a escribir y describir
una de tus pesadillas?
Imágenes o sueños que tratamos de
olvidar o contar a alguien con la idea de que no se hagan realidad. Incluso,
hemos despertado por nuestros propios gritos o sollozos de lo que nuestro
cerebro ha creado mientras dormimos. Mundos fascinantes, si se quiere ver de
esta manera, y muchos de ellos, aterradores.
He terminado de asustarme con El cuaderno de las pesadillas (2012), un libro especial de Ricardo Chávez Castañeda, ilustrado por el artista plástico e ilustrador mexicano Israel Barrón, quien también ha participado en otros proyectos como Bestiario de seres fantásticos (2016) al lado de la autora Norma Muñoz Ledo; Las almas de la fiesta y otros cuentos del día de muertos (2017) de Judy Goldman, entre otros bellos libros.
Desde la imagen de la portada hasta
cada una de las que definen los 15 relatos sombríos de este libro, encontramos
colores opacos, mucha penumbra, figuras redondas y punzantes, tal como la
narrativa de Ricardo. Me sorprendió encontrar de nuevo que los personajes
principales y las voces narrativas en primera persona son niños. Desde su
visión de las cosas los niños pueden ver y percibir el miedo en todas partes,
algo que la adultez no nos permite percibir, por el simple hecho de que hemos
perdido la inocencia y un tanto de sensibilidad; en un niño Richardiano la
diferencia radica en qué hacer con ese miedo y cómo trascender, ya sea a la
muerte o a un limbo en el reino de los vivos donde ya no somos los mismos
después de vivir una tragedia.
Tal es el caso en el primer relato de
este hermoso y macabro libro. “El mago”, donde los niños no vuelven nunca a ser
los mismos después de incluirse en un acto de magia que el mago de un circo
itinerante lleva a cabo ¿Qué les ha pasado y porqué si ellos se debilitan o
cambian para siempre, los payasos del circo se vuelven más fuertes? Supongo que
sabes la respuesta lector, y que todo funciona como una vil trampa donde los
niños nunca vuelven a ser los mismos.
He marcado (atesorado ya) al menos
nueve de estos relatos que, debo confesar, y sin ánimo de asustar sino para
poder dormir esta noche, me han conmocionado y horrorizado. Entre ellos destaco
“La feria”, “La sangre”, El buen cielo”, “Las huellas”; sin demeritar el resto
de relatos, claro está.
¿Quién teme a quién? ¿Los niños temen a algún monstruo? No en este libro. Aquí los niños temen a los adultos y a lo que no pueden ver; el temor encaminado a lo que no pueden explicar, ¡y no es para menos! Incluso, me parece muy interesante esta postura, porque hoy como adulto es a lo que más temo, pero lo que a su vez me hace avanzar. Los niños que crea Ricardo Chávez cada vez me sorprenden más, ellos saben lo que los destruye, lo ven a la cara y enfrentan, aún sin importar que sean sus propios padres.
Después de leer y releer, marcar y encontrar las citas
que consideré perfectas para mi tesis, caigo en cuenta que no he logrado
digerir esta novela.
Publicada en 2005 y, como parte de una tetralogía que
habla de muchos “fines”, El fin de la
pornografía es una novela densa y profunda. Indudablemente, quedan muchas
preguntas sin respuesta, situaciones límite que, como menciona Ricardo, son
esenciales en su literatura obsesiva.
Esta tetralogía se compone de: el fin de la guerra, el
fin de la narrativa, el fin de la tragedia y el fin de la pornografía. En su
proyecto original, Ricardo planteó estos cuatro títulos, sin embargo, solo el
fin dedicado a la pornografía conservó su nombre original, el resto de los
fines se publicaron con otros títulos; por cierto, el último vio la luz el año
pasado.
El diálogo que se establece entre lo que se termina y
lo que se pierde, es inevitable. ¿Cómo sobrevivir a una pérdida así? es la
pregunta a la cual no termino de responder. Imagina la siguiente situación
hipotética: eres un hombre que despierta un día normal, como cualquier otro, y
te das cuenta que tu miembro viril está desprendido de tu cuerpo, ¿cómo
reaccionar ante esta situación? En el transcurso del primer capítulo de la
novela, “El orden de la tragedia”, se observa la reacción del personaje en su
situación límite: completa pérdida de la razón, en aislamiento y penumbra por
querer ocultar su pérdida.
En todo el discurso de la novela, sobre todo en los
monólogos del personaje principal castrado (lo refiero así ya que los
personajes de Ricardo no tienen nombres propios en esta novela) siempre se
remite al vacío, a lo que ya no está en su cuerpo, a la pérdida, a no saber
quién es en su nueva identidad.
Identidad. Palabra mágica que nos abre un abismo de
posibilidades. Esta es una de las cuestiones que se critican, plantean, exploran,
proponen en la novela ¿Cómo reacciona la sociedad en esta obra? De la forma en
la que reacciona cualquier grupo social o colectividad al sentirse amenazado
ante lo que desconoce, y el resultado es atroz.
Algunas de las estrategias narrativas con las cuales
el lector se enfrenta son los espacios de la novela: la oscuridad y la penumbra
de una casa; la humedad como alegoría de lo podrido; el moridero, como espacio a
donde va a parar todo el dolor humano y los que sufren sus pérdidas.
La pregunta queda abierta y tienes una serie de
elementos para responderla o no hacerlo.
Por el momento, la exploración e interpretación desde
la trinchera de la antropología simbólica me ha dado pautas interesantes de
análisis, ya que el lenguaje simbólico que se encuentra en la literatura es
vastísimo.
Uno nunca se va del todo, hay un hilo invisible que une a la mariposa a su árbol; la madre nodriza imaginaria que por leche da nostalgia y fuerza y valor. Fuerza y valor… Martina
Justamente
antier, 21 de marzo, a tres días de la celebración del Día Mundial del Teatro
para Niños y Jóvenes, tuve chance de ir al teatro Hidalgo (en Colima) y
disfrutar de Martina y los hombres pájaro,
texto de la dramaturga Mónica Hoth en la dirección de Karelia Amezcua.
Entre
el público estaban niños, pequeños y grandes, y también habíamos adultos y
jóvenes, muy variada la audiencia. Muchos reímos, y en ocasiones también
callamos y tal vez en esos lapsos, recordamos… sí, recordamos, a aquellos
padres que tuvieron que irse como mojados y cruzar el Bravo, para lograr el
anhelado sueño americano.
Qué
curioso pensar que un niño no se da cuenta de lo que implica tener un papá que
se convierte en hombre pájaro que tiene que volar lejos de casa. Los pájaros
suelen volar muy alto y grandes distancias, todo depende de su especie y
plumaje, en este caso, depende también de sus sueños y esperanzas.
Digo
curioso pensar que un niño no se da cuenta, porque son precisamente ellos, los
niños, personitas sensibles y receptivas, que saben si alguno de sus padres
sufre, o cuando la situación económica de su familia está en peligro. Oh sí, se
dan cuenta de ello.
Todos
en el pueblo de Martina saben que Martín, su papá, tal vez ya ni regrese,
porque tal vez ya olvidó de dónde viene incluso, tal vez ya olvidó a su
familia. Pero Martina se rehúsa terminantemente a esos feos pensamientos,
tanto, que decide aventurarse a tal empresa llena de peligros y de malas
personas, hasta de una bruja la cual, ha capturado en jaulas como prisioneros a
todas esas aves, a todos los hombres pájaro. A pesar de todo, Martina es una
niña muy valiente que quiere desesperadamente ir en busca de su papá y ayudarlo
a regresar a su hogar.
Pero
Martina debe esperar, como su mamá espera a su papá, como su abuela materna
esperó al abuelo materno, como su abuela paterna esperó al abuelo paterno. Esa,
es la verdad de las mujeres del pueblo, que se han quedado solas y llenas de
nostalgias, pero que nunca olvidan.
La
magia del escenario de los chicos Caracol se llena de personajes fantásticos:
una presentadora de un show donde le entregará la llave maestra a Martina para
abrir cualquier jaula; Dorotea, la que recoge las plumas caídas de los hombres
pájaro en el Bravo; la serpiente, que en alucinaciones le habla a Martina e
incita a la aventura, una vez que ha depositado su veneno en la picadura; los
gigantes, centinelas de los hombres pájaro y, finalmente, la Bruja, la malvada
bruja que ha cautivado los recuerdos, las esperanzas, los sueños de todo aquél
que se atreva a cruzar la frontera.
Esa
es la historia de Martina y de todos, de quienes han esperado, llorado, y por
qué no, de quienes han olvidado de dónde vienen y jamás regresan a su verdadero
hogar.
La
compañía de Teatro Caracol, así como todas las personas implicadas en este
bello montaje, lograron emociones con muchos altibajos. El retrato de la
situación de miles y miles de niños y familias que sufren por la partida de un
ser amado para convertirse en hombres pájaro. Mágicos momentos en el corazón de
los espectadores gracias a las luces y la música, a la creativa y sencilla
escenografía, en fin, todos elementos importantes que conducen la atención y
emoción del público para culminar en la magia del teatro.
La
Compañía de Teatro Caracol está integrada por niños y adolescentes (¡crecen muy
rápido!) de Colima, dirigidos por la maestra Karelia Amezcua. Esta compañía ha
logrado importantes pasos en el teatro no sólo de Colima, sino también del
país, al formar actores con un gran talento que demuestran en cada puesta en
escena. Han participado en importantes festivales y encuentros como el reciente
Encuentro Nacional de Teatro Infantil 2018 en Taxco, Guerrero, con la obra Malas palabras, de Perla Szuchmacher;
participaron en la FILIJ 2016 con Pasos y
entremeses, de Lope de Rueda y Miguel de Cervantes Saavedra; o también su
participación en el VII Encuentro Regional de Teatro hecho por Niñas y Niños de
la Zona Centro Occidente 2012, entre otras valiosas participaciones en
diferentes partes de Colima y del país. Además, Karelia Amezcua ha sido
acreedora a distintas emisiones de una de las becas más famosas e importantes
en el gremio artístico: FONCA.
Enhorabuena
para esta compañía y todas las personas que están detrás de este arduo trabajo.
¡Enhorabuena por el teatro de calidad en Colima!
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